El Ministerio de Sanidad ha publicado una guía específica con recomendaciones sanitarias ante incendios forestales, un riesgo creciente agravado por el cambio climático. La guía recoge consejos sobre cómo protegerse de un incendio y cómo actuar después para cuidar la salud.
Riesgos de los incendios para la salud
- Según un estudio europeo, las partículas finas PM2,5 que se forman en los incendios pueden ser muy tóxicas para el sistema respiratorio y cardiovascular.
- Además, el humo puede influir en el sistema nervioso, ya que las partículas más pequeñas tienen capacidad para alcanzar el tejido cerebral.
- También se ha visto que la exposición al humo de los incendios en las embarazadas aumenta el riesgo de parto prematuro y bajo peso al nacer.
- La combinación del humo y las temperaturas extremas incrementa el riesgo de erupciones cutáneas por calor, síncopes por deshidratación y golpe de calor.
Cómo protegerse en un incendio
La guía recoge consejos para protegerse en un incendio, tanto en interiores como en exteriores
Cómo protegerse de un incendio en interiores
- Si es seguro, permanecer en el interior de una vivienda con las puertas y ventanas cerradas.
- Para evitar que entre humo, en la medida de lo posible: cerrar toda la ventilación de la casa: chimeneas, campana extractora, rejillas de ventilación, etc.
- Beber agua en abundancia para estar bien hidratado y evitar el alcohol y la cafeína.
- Evitar actividades que deterioren la calidad del aire interior, como fumar o usar aspiradoras.
- Reducir posibles fuentes de contaminación del aire interior: fumar, estufas de gas/leña, aerosoles, aspirar, freír/asar alimentos
- Limpiar las cenizas con paños húmedos y evitar barrer para impedir la resuspensión de partículas.
- En caso de exposición, usar mascarillas FFP2 con filtro de carbono activo que protegen de los gases contaminantes o N95. Las mascarillas quirúrgicas, los pañuelos o las bufandas no ofrecen una protección segura frente a las partículas del humo. Las mascarillas FFP2
- Vigilar el agua potable ante la posible presencia de sustancias químicas o metales que podrían derivar del contacto de las cenizas y sedimentos con los suministros hídricos, con especial atención a los lactantes pues un incremento puntual de los nitratos puede ser peligroso para su salud. En caso de duda, es mejor darles agua embotellada.
Cómo protegerse de un incendio en exteriores
- Evitar permanecer al aire libre o acercarse al área del incendio (especialmente si está a menos de 300 metros).
- Reducir la actividad física, tanto en exteriores como en interiores.
- Si es necesario salir al exterior y hay humo o ceniza, usar manga larga, mascarilla FFP2/N95) y, si es posible, gafas para proteger también los ojos de irritaciones en los ojos.
Una vez extinguido el incendio
- No ventilar viviendas ni espacios cerrados hasta que lo indiquen las autoridades competentes. Consultar regularmente el Índice Nacional de Calidad del Aire y las webs específicas de las comunidades autónomas antes de ventilar el hogar o realizar actividad física.
- Evitar la exposición y el contacto directo con las cenizas. En caso de contacto, lavar la zona que ha estado en contacto lo antes posible.
- Protegerse durante la limpieza con mascarilla FFP2, gafas y ropa de manga larga para reducir el contacto con las partículas.
- Extremar las precauciones con alimentos y envases expuestos al humo o las cenizas.
- Los alimentos no envasados que hayan estado en contacto directo con humo o cenizas no se deben consumir.
- Los alimentos que se encuentran en envases sellados se pueden consumir pero antes de abrir el envase conviene limpiar el envase con agua potable.
Primeros auxilios ante quemaduras.
La guía incluye además consejos básicos de de primeros auxilios ante quemaduras.
Retira la ropa en llamas y extinguir las llamas rodando por el suelo o usando una manta o líquidos extintores. Hay que evitar el agua por el riesgo de quemaduras por vapor).
- En casos leves, s aplicar agua fría corriente durante 20-30 minutos.
- En quemaduras graves, no retirar la ropa adherida a la piel y cubrir la zona con paños limpios y secos y a la persona afectada con un paño o manta limpia y seca para reducir la pérdida de calor y prevenir el shock..
- No deben aplicar hielo, aceites, pomadas caseras ni pasta de dientes sobre las lesiones.
Puedes leer los consejos que da Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR para proteger el aparato respiratorio del humo de los incendios en el post Consejos para proteger el aparato respiratorio del humo de los incendios
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