Todavía no nos hemos podido «recuperar» de la última ola de calor, ya tenemos otra encima. En estos días tendremos de nuevo temperaturas muy elevadas,, especialmente en las horas centrales del día y noches muy cálidas que dificultan el descanso. El calor excesivo puede alterar las funciones vitales si el cuerpo humano no es capaz de compensar las variaciones de la temperatura corporal y provocar  calambres, deshidratación, insolación y golpes de calor, que pueden resultar muy graves. Incluso puede afectar al cerebro

Desde 2004, el Ministerio de Sanidad, activa desde mayo a septiembre el Plan Nacional de actuaciones Preventivas de los efectos de los excesos de temperaturas sobre la salud para ayudar a  reducir el impacto a del exceso de temperatura en la población.

Consejos para los días de calor

  1. Reducir la actividad física y no hacer deportes al aire libre en las horas de más sol (de 12.00 a 17.00 horas) y procurar estar el máximo tiempo posible en lugares frescos y sombreados
  2. Mantenerse bien hidratado, bebiendo agua con frecuencia, aunque no  se sienta sed u otros agua o líquidos, preferiblemente sin cafeína, alcohol o azúcar ya que  este tipo de bebidas pueden hacer que se pierda más líquido corporal.
  3. Hacer comidas ligeras ( ensaladas, frutas, verduras etc.) para reponer las sales minerales que se pierden al sudar. Información en el post Consejos para seguir una dieta saludable en verano.
  4. Vestirse con prendas que transpiren bien, como el algodón y usar gorras para proteger la cabeza y cremas de protección solar.
  5. Prestar  especial atención a los bebés y niños pequeños y las personas mayores y personas con enfermedades que puedan agravarse con el calor. Las embarazadas y las madres lactantes también deben extremar las precauciones. Más información en el post Trucos para dar el pecho cuando hacer calor).
  6. No dejar jamás una persona dentro de un vehículo parado y cerrado (sobre todo si son niños o personas mayores).
  7. Ir al centro de salud o a urgencias si  aparecen síntomas de un posible un golpe de calor: sensación de mareo, dolor de cabeza, exceso de sudoración, pulso alterado,  piel pálida y fría,  Tienes consejos sobre cómo actuar en el post Golpe de calor: cómo prevenirlo y ómo actuar si ocurre.
  8. Vigilar la presión arterial, especialmente si se sigue algún tratamiento. Según explica el doctor Francisco Amaral, jefe del Servicio de Nefrología del Hospital Quirónsalud “el calor provoca una vasodilatación fisiológica que ayuda al organismo a disipar la temperatura corporal. Esta reacción, unida al aumento de la sudoración, favorece un descenso de la presión arterial”, que puede ser peligrosa en personas que ya reciben medicación para controlar la hipertensión.
  9. Guardar los medicamentos  fresco, ya que el calor puede alterar su composición y  efectos.
  10. Tomar medidas para mejorar los elementos del ambiente que pueden influir en el sueño: temperatura del cuarto,  pijama, colchón, postura al dormir y presencia de mosquitos. Tienes información en el post Consejos para dormir cuando hace calor

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