En ocasiones, después del embarazo, por mucha dieta y ejercicio que se haga, no hay forma que baje la tripa, incluso cuando el peso vuelve a ser el de antes.

La tripa sigue hinchada y parece descolgada, es como si la pared abdominal no fuera capaz de mantener la forma plana del abdomen. La causa de que no desaparezca la tripa tras el embarazo puede deberse a una separación excesiva de los músculos rectos abdominales (que discurren paralelos a lo que se conoce como línea alba). Esta separación excesiva recibe el nombre de diástasis abdominal.

En realidad, según informan desde la Agrupación Española de Diástasis Abdominal (AEDA), la separación de los músculos rectos abdominales)ocurre de forma natural en todos los embarazos para permitir el crecimiento del útero dentro del abdomen.

Después del parto, lo habitual es que el abdomen vuelva poco a poco a su lugar, pero hay casos en los que la separación de los músculos no revierte sola  tras dar a luz, y por eso la mujer sigue teniendo tanta tripa.

Según datos de AEDA, la diástasis a las 6 semanas del parto casi la mitad de las mujeres (un 45%) mantiene la diástaiss y un 32,6% sigue teniendo este problema al año de dar a luz.

Cómo reconocer la diástasis abdominal

El principal síntoma de la diástais es que meses después del parto, la tripa está tan hinchada que parece que la mujer está embarazada de 3 a 5 meses. Para saber si sufres diástasis, Rafael Vicetto, fisioterapeuta especializado en ureginecología y creador del  tratamiento StopDiastasis, centrado en la recuperación del abdomen tras el parto, recomienda hacer esta prueba: «Tumbada boca arriba con las rodillas flexionadas y los pies en el suelo, sitúa la mano plana en el ombligo y levanta ligeramente la cabeza. Si queda un espacio y los dedos se hunden hay una rotura de la línea alba, indicio de diástasis abdominal, que conviene confirmar con un fisioterapeuta».

¿Se puede prevenir

Desde AEDA indican que hay algunas medidas que ayudan a  minimizar los daños en los músculos

  • Llevar una vida activa y realizar deporte de forma asidua. puesse ha visto que la persistencia de la diástasis abdominal tras el parto en mujeres físicamente activas es mucho menor (12,5%) que en mujeres sedentarias (90%).
  • Evitar ciertas prácticas deportivas durante el embarazo como la torsión, flexión, el sobreesfuerzo abdominal y los ejercicios hiperpresivos o abdominales hipopresiva
  • Cuidar las posturas. Al levantarse de la cama conviene hacerlo lentamente de lado en lugar de hacerlo de golpe.

Consecuencias de la diástasis

Las consecuencias de la diástasis no solo son estéticas (abdomen abultado como si se estuviera embarazada de cuatro meses). El trastorno también puede provocar otros problemas como pérdidas de orina, dolor al mantener relaciones sexuales, estreñimiento, malas digestiones e incluso dolor abdominal y lumbar. “El problema es que muchas mujeres dan por hecho que después del parto es normal sentir algo de dolor en sus relaciones, tener pérdidas de orina o, incluso, quedarse con tripita. Es algo que han ido asumiendo de generación en generación. Pero no es así. Todo esto se puede tratar y solucionar”, explica el experto,

Además, cuando hay una diastasis abdominal, el ejercicio  no solo no mejora el abdomen sino que puede dañarlo más y perjudicar el suelo pélvico.

Tratamiento de la diástasis

Durante muchos años, para corregir la diástasis solo existía la cirugía, pero ahora se sabe que sabe que se puede recuperar con ejercicios específicos para aproximar los rectos del abdomen, acompañados de higiene postural, para aprender a moverse en el día a día sin dañar la zona y el uso de una faja especial, que debe pautar un experto fisioterapeuta.  Con el tratamiento se mejora el abdomen, la columna, y el suelo pélvico

Es importante hacer los ejercicios adecuados y sobre todo evitar los abdominales clásicos, de llevar la barbilla a las rodillas flexionadas, porque pueden lesionar aún más los músculos afectados.  Según explica Rafael Vicetto, “la diástasis suele confundirse con el sobrepeso y  esta confusión puede ser muy peligrosa, ya que para perder volumen se suelen realizar ejercicios abdominales clásicos que empeorarán la separación de los músculos”.

Puedes ampliar información en el post Tratamiento de la diastasis abdominal

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