Como ya temían los pediatras, la relajación en las medidas de protección frente a la COVID-19, debido a la baja incidencia de COVID-19, está disparando los casos de bronquiolitis en los menores de 2 años.

La bronquiolitis aparece cada año entre los meses de noviembre y marzo, con un pico de incidencia durante las últimas semanas de diciembre y primeras de enero. El año pasado la incidencia de la  bronquiolitis fue mínima gracias las medidas que se tomaron para hacer frente al Covid (distanciamiento social, mejor higiene de manos y uso obligatorio de mascarillas) que también ayudaron a evitar el contagio del Virus Sincitial Respiratorio, principal causa de bronquiolitis aguda y es la causa más frecuente de hospitalización en el niño menor de un año.

Según datos de la Sociedad Española de Urgencias Pediátricas, en la temporada de bronquiolitis se produjo una disminución de entorno al 91% de las bronquiolitis diagnosticadas en atención primaria y del 90% de las atendidas en urgencias hospitalarias en comparación con la temporada anterior 2019-2020. Sin embargo, en las últimas semanas se está produciendo un brote inusual de infección por VRS, por su precocidad e intensidad.

Según explica  María José Lirola,  pediatra del Hospital Materno-Infantil Quirónsalud,  la bronquiolitis es el primer episodio de «pitos y crepitantes» —ruidos respiratorios característicos a la auscultación— que ocurre en el niño menor de dos años, que en los tres-cuatro días previos ha presentado síntomas catarrales, tos, mocos o estornudos, asociados o no a fiebre.”

Síntomas de la bronquiolitis

La bronquiolitis es una enfermedad que se transmite por el contacto con las secreciones respiratorias de las personas infectadas, o superficies u objetos contaminados por las mismas, “por lo cual la higiene de manos es fundamental”. Después del periodo de incubación, de cuatro-cinco días, el niño empieza  con síntomas catarrales y a los dos-cuatro días entraen la fase de estado de la enfermedad. En esta fase, debido a la inflamación de los bronquiolos y a la excesiva producción de moco, pueden aparecen estos síntomas:

  • Aumento de la tos
  • Dificultad respiratoria (con aumento de la frecuencia respiratoria y aparición de hundimiento costal)
  • Pitos sibilantes y crepitantes
  • Pérdida de apetito
  • Irritabilidad

La duración media de la enfermedad es de unas dos semanas, aunque hay niños que mantienen los síntomas durante tres-cuatro semanas.

El riesgo de hospitalización por bronquiolitis grave aumenta notablemente en los niños prematuros,—sobre todo los nacidos antes de las 32 semanas—, los menores de dos  meses, los niños con cardiopatías congénitas, enfermedades neuromusculares inmunodeficiencias y enfermedades respiratorias de base

Tatamiento de la bronquiolitis

El tratamiento de la bronquiolitis es meramente sintomático:

Además, hay que evitar fumar en el entorno del niño y mantener una temperatura adecuada en la estancia.

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